Este proyecto fotográfico nace de la curiosidad y el deseo de asomarme al corazón del sector primario en mi comunidad. Utilicé la fotografía como excusa para entrar en un mundo poco accesible, preguntar, observar y documentar las labores de la ganadería, un oficio tradicional con cada vez menos posibilidades de perdurar. A través de estas imágenes, busco conservar la memoria de estas prácticas, conscientes de que, aunque el oficio pueda desaparecer, las fotografías permanecerán como testigos vivos de una forma de vida en transformación.